Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertian con el boludo del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas. Diariamente algunos hombres llamaban al boludo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 40 reales y otra de menor tamaño, pero de 200 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos. Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones: Pero la conclusión más interesante es: podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo. "El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser boludo, delante de un boludo que aparenta ser inteligente"
Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, no soy tan boludo, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
- La primera: Quien parece boludo, no siempre lo es.
- La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos boludos de la historia?
- La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.



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Muy cierto... boludo... ;P
Muy buena historia!!! A veces, mejor hacerse el boludo...
Hola!! Soy de Argentina, muy bueno tu blog,vecino!!Volveré a visitarte!!!
¡Hola! Estoy haciendo un trabajo sobre la comunicación de los jóvenes en Internet: Messenger, blgos, fotologs, chats…Como veo que tú tienes un blog te agradecería que me dejases un comentario explicando por qué motivo etc…. Muchas gracias!!! Si utilizas fotolog o Messenger también me vendría muy bien tu experiencia. En fin pasaste por http://www.espacioblog.com/comunicajovenes que allí está explicado todo.
Ya ves, las cosas no son siempre lo que parecen, no es oro todo lo que reluce, je, je, ...Los verdaderos tontos eran quienes le seguían el juego, pues se comportaban como el asno que corre detrás de la zanahoria.
Saludos.